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| Fotografía tomada de http://historiasderoman.blogspot.com/2010/02/el-tunel-de-los-suenos-rotos.html |
martes, diciembre 06, 2011
Escribo estas líneas.
martes, noviembre 01, 2011
Hasta la pérdida del sentido

Ron Mueck 15 (C)
Somos tránsito excepcional en muchas formas:
pausa corta o larga, inflexión cansada…
Somos idea que germina y no pierde brillo:
balanceo de los brazos al compás del cuerpo…
Somos silencio interminable
Y a la vez, grito profundo que rasga paredes
derriba techos, muros, plafones…
Somos voz que murmulla en la madrugada
“No te vayas, quédate por favor
Aunque sea unas cuantas horas”.
Somos luz que brilla diáfana entre las sombras
Somos aliento que escapa entre los dedos
Somos metro y grado, santo y seña…
Somos también tiempo que no fluye,
que no respeta espacio
que no estalla, ni brota:
Somos palabra encarnada y leyenda inconclusa.
Volver a escribir la historia, siempre la misma historia
Perenne historia, repetida, vociferante, guerrera,
Siempre la misma maldita historia contada,
Hasta que los oídos se cansen
Hasta que los ojos se pierdan
Hasta que no haya otra manera de contarla
Hasta el hastío hasta el olvido hasta la saciedad
O hasta la pérdida del sentido… lo que ocurra primero.
jueves, mayo 19, 2011
Tu silueta entera
miércoles, octubre 21, 2009
Disidencias
Disiento
Porque disentir
Es humano
Porque no hay espacio
Para la libertad
Donde cabe solo
El consentimiento.
Disiento
Porque es la única forma
De saberme vivo
En un entorno
De oscuridad y miedo
De complicidades y camarillas.
A veces con timidez
A veces a todo grito:
Disiento
Me atrevo a levantar la voz
A mostrar la cara oculta del miedo.
Disiento
Eterna disidencia
Cada día más cansado
Pero con esperanza firme:
Disiento,
Luego existo.martes, mayo 26, 2009
Ideas y sueños

Como la núbil semilla de un manzano:
Brotan tímidas bajo la tierra árida
Y extienden sus raíces hasta la médula
De los sueños…
En contraparte,
Hay sueños que crecen frondosos
Como robles o ceibas tropicales
Que ensanchan sus troncos y ramas
y cobijan como amorosas madres
A los que en ellos buscan refugio.
He perdido cuenta
De los sueños y refugios transitados,
porque la memoria es infame:
en ella, los hechos,
importantes o no,
desaparecen,
se borran,
se difuminan
Como por arte de magia.
Y gracias a eso, andamos por el mundo
Tiritando, huérfanos de recuerdos.
viernes, mayo 23, 2008
Yo cuando era yo

lunes, marzo 24, 2008
miércoles, febrero 20, 2008

Para Enna.
No hay espacio en este mundo
Para tu silencio y el mío
Para tu soledad que revienta paredes
Para mi tristeza que enturbia las tardes veraniegas.
No hay lugar para tanto desatino
Para tantas angustias y desencuentros.
Este mundo es una calle estrecha
Un paraje de cristales rotos
En el cual cabemos apenas codo a codo
A punto de la asfixia.
En el que usted y yo
Danzamos como sombras
En busca de asidero
En busca de un rincón donde posar la mejilla
Para cerrar los ojos
Y soñar con paraísos (im)posibles.
Me gustaría pensar que es nuestra la faz de la tierra
Con cada esquina y cada plaza
Cada lecho y cada mesa
Como un espacio para tu voz y la mía.
Pero a veces te observo
Taciturna mirar por la ventana,
Sumergida en mundos lejanos,
Extraviada a mitad de la noche.
Entonces, siento el desamparo
devorar mi costado, mis costillas
Y reconozco el silencio
El vacío
El tiempo que escapa dentro del tiempo.
Es cierto,
La impotencia es compasiva
Y no hay razón para dejarse incendiar
Por el miedo.
martes, enero 29, 2008
A pesar de usted

jueves, enero 10, 2008
lunes, enero 07, 2008
2008
Oficialmente hoy inicia 2008; sí, hoy, siete días después. Las jornadas anteriores se han escurrido disimuladamente y poca huella dejan: entre las brumas etílicas del fin de año, la celebración del nuevo periodo anual, algunos festejos de los nacidos en esas fechas y la consabida tradición de los Reyes Magos (cada día con mayores sortilegios y verdaderos actos de ilusionismo para adquirir juguetes, rosca y chocolate), el 2008 ha iniciado lento su peregrinar.
Ayer concluyó el retorno de los últimos vacacionistas a sus ciudades de origen desde todos los puntos del país y hoy el rompecabezas adquiere un rostro de "habitualidad" enfermizo: los más chicos han regresado a clases (25 millones a las aulas en todo el país, dice El Universal de esta mañana), las oficinas muestran su gris rostro burocrático, las nuevas administraciones municipales inician el cobro del impuesto predial y la vida sigue.
El panorama no parece alentador: iniciamos con baja en las bolsas de valores de todo el mundo, con desaceleración económica y mayor inflación en nuestro país, con los políticos de siempre haciendo de las suyas y con mayores índices de inseguridad, narcotráfico y pobreza. Sin embargo, los héroes anónimos deberán proseguir su lucha permanente en el día a día.
Este invierno ha iniciado con temperaturas glaciares y al parecer así seguirá. En contraparte, los meteorólogos pronóstican primavera y verano con temperaturas infernales, por lo cual se deberá hacer acopio desde ahora de una buena dotación de protector solar, gafas oscuras, ropa de algodón y entrarle a la moda de los sombreros, algo que a los calvos incipientes nos viene bastante bien.
¿Prioridades personales para el 2008? Una tesis atascada que, como maldición, me persigue en sueños; un programa de radio "embotellado" en dos ocasiones y un modo de vida más benigno, con el fortalecimiento de las relaciones afectivas y menos estres... intención, esta última, que parece imposible.
Lo demás lo propocionará el camino, igual que la ruta nos regala el paisaje durante la travesía.
jueves, enero 03, 2008
viernes, octubre 12, 2007
Nostalgia por 1997: la Inteligencia Colectiva en el nuevo milenio*
Constantino Ventura A.
Hace diez años nos hallábamos en un instante de impaciente exaltación, era 1997 y en ese momento las visiones apocalípticas de fin de milenio mostraban el rostro de temor de una sociedad global ubicada a mitad de camino entre el pensamiento mágico religioso y el pleno convencimiento de una era dominada por la ciencia y la tecnología. Si buscamos evidencias de esta afirmación hallaremos decenas de películas, novelas, ensayos, poemas, series de televisión y artículos en diarios y revistas que dan muestra de ello y de la desesperanza colectiva presentes en muchas latitudes.
Hoy, sin embargo, adentrados ya en la primera década del nuevo milenio, aunque el panorama no es del todo alentador, nuevos discursos emergen y configuran un incipiente horizonte de esperanza y vitalidad. Así por ejemplo, las ideas democráticas y liberales se consolidan en el ámbito de la política global, el postulado de una tercera vía económica suma mayores adeptos y la pretensión de impulsar el desarrollo de los pueblos con una visión de sustentabilidad define programas y propuestas de gobierno de toda índole. De igual manera, cada jornada nos convencemos un poco más de que la visión del pensamiento complejo, por un lado, y la teoría del caos, por el otro, han llegado para quedarse en las ciencias humanísticas y sociales.
Entre este cúmulo de ideas, existe una que subyuga de manera especial a quienes se dedican al estudio o al ejercicio profesional de la comunicación y es aquella interesada en el surgimiento y consolidación de una sociedad abierta, reflexiva y comunicante, en sustitución de la tradicional sociedad de la información aún prevaleciente. Esta pretensión ha llegado de la mano de las innovaciones tecnológicas de última generación y existen atisbos serios de propuestas que abogan por una democratización de la información y el conocimiento en todos sus niveles.
Precisamente, en torno a los cambios gestados a partir de la nueva realidad tecnológica, el francés Pierre Lévy ha impulsado la idea de buscar la conformación de una inteligencia colectiva global. La conectividad que permiten las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs) le han llevado a considerar la posibilidad de abrir canales de intercambio intelectual, científico y tecnológico que permitan el libre acceso a contenidos y saberes encaminados a abatir disparidades. Para Lévy se trata de hacer emerger y visualizar nuevos contextos, de construir posibilidades de acción dentro de una nueva realidad compartida por diversos individuos, de edificar juntos mundos virtuales, pues considera que “en el ciberespacio es posible trabajar con millares de personas y por lo tanto pensar juntos".
La idea de una posible interacción inteligente en la búsqueda de soluciones globales para añejas o nuevas problemáticas supone, no solo un cambio en las dinámicas de generación del conocimiento, sino una transformación en la lógica de las relaciones humanas y una evolución en la naturaleza de los intereses y motivaciones del trabajo científico; supone dejar atrás el egoísmo individual y pensar en los posibles beneficios colectivos, igual que lo hizo John Walker, aquel químico inglés que en 1826 descubrió por casualidad el uso del fósforo, pero que decidió no patentarlo por considerar a este descubrimiento como un “bien público”.
Como lo supone Lévy, la concepción de la inteligencia colectiva parte del reconocimiento humilde de que nadie es el titular exclusivo de los saberes humanos y de que, día a día, éste puede ser enriquecido con la participación de una comunidad global con profundo sentido de responsabilidad social.
De hacerse realidad, la propuesta de la inteligencia colectiva se confirmaría como una de las ideas más revolucionarias en el nuevo milenio; un verdadero hito, un parteaguas que nos llevaría a mirar con nostalgia el siglo y milenio recién concluidos. El reto fundamental, ante este panorama, será garantizar a la mayor cantidad posible de individuos el pleno acceso a las bondades del universo cibernético.
*Versión extensa del texto publicado originalmente en el periódico "El Centinela", prensa gratuita.
jueves, agosto 23, 2007
jueves, agosto 16, 2007
jueves, agosto 09, 2007
Una nube de espacios en blanco
viernes, julio 13, 2007
Verano interminable
demasiada MTV
mil litros de cafeína cada jornada
cervecitas sol, con o sin alcohol,
noches enteras en la web:
cientos de blogs y face pages visitados
cuatro millones de charlas insulsas
en el chat room
sobreexposición mediática
una tarde en la playa
y quemaduras leves
en cuello y hombros
Hiroshima, mi amor
--Dios salve a Resnais--
de por medio y
el tiempo que se detiene:
el verano interminable.





